Si voy a incorporar IA a una tarea, quiero poder explicar qué le voy a entregar, qué espero recibir y cómo revisaré la respuesta. Para mí, ese es el primer paso.
«Quiero usar IA en mi trabajo» abre una conversación, pero todavía deja muchas cosas sin resolver. Yo empezaría por elegir una tarea pequeña: ordenar unas anotaciones, preparar una tabla de observaciones o localizar un dato en un documento. Algo cuyo resultado pueda revisar sin perder de vista el material de partida.
Para desarrollar esa idea he preparado tres anotaciones inventadas de riego. La tarea consiste en pasarlas a una tabla. Es un ejemplo sencillo a propósito: permite ver qué decisiones hay que tomar incluso antes de escribir la instrucción.
Primero, saber qué espero recibir
En este caso pediría cinco campos: parcela, fecha, volumen original, volumen en metros cúbicos y referencia de la anotación. Mantendría el original junto al dato convertido para poder volver atrás. Y una condición sería imprescindible: si falta una fecha, tiene que seguir faltando. Una tabla completa a simple vista no me sirve si se ha rellenado con suposiciones.
3 anotaciones
Texto original conservado y numerado.
Campos definidos
Extraer, convertir unidades y marcar ausencias.
Fila por fila
Volver al registro antes de utilizar la tabla.
El original tiene que seguir a mano
Estas son las tres anotaciones del ejemplo. Les asigno una referencia para que cada fila de la tabla pueda enlazarse con su origen.
- R1: «Parcela A. 6 de mayo de 2026. Volumen de riego registrado: 40 m³».
- R2: «Parcela B. Volumen de riego registrado: 30 m³». La fecha no figura en esta anotación.
- R3: «Parcela C. 6 de mayo de 2026. Volumen de riego registrado: 25.000 litros».
Cuando pase de un ejemplo a documentación real, también tendré que elegir qué material puedo utilizar y con qué herramienta. Para definir la tarea basta con estas tres anotaciones.
La instrucción sale de esas decisiones
Cómo lo pediría
«Organiza las anotaciones R1, R2 y R3 en una tabla. Incluye parcela, fecha, volumen original, volumen en m³ y referencia. Conserva el dato original junto a la conversión. Expresa las fechas conocidas como año-mes-día. Cuando falte una fecha, escribe “No consta”. No deduzcas que las anotaciones son del mismo día. Muestra la operación de conversión de litros a m³. No añadas conclusiones sobre ahorro, eficiencia o necesidades de riego».
Aquí la instrucción ya tiene un propósito concreto. Puedo leer la respuesta y comprobar si respeta lo que he pedido, en lugar de valorar únicamente si parece ordenada.
Una referencia antes de dar la respuesta por buena
Con tres registros puedo preparar la tabla esperada a mano. Esa referencia me permite identificar un volumen cambiado, una conversión equivocada o una fecha que nadie había anotado. Así plantearía la comprobación antes de probar el modelo.
| Parcela | Fecha | Original | En m³ | Ref. |
|---|---|---|---|---|
| A | 2026-05-06 | 40 m³ | 40 | R1 |
| B | No consta | 30 m³ | 30 | R2 |
| C | 2026-05-06 | 25.000 litros | 25 | R3 |
La conversión de R3 es 25.000 litros / 1.000 = 25 m³. La fecha de R2 sigue sin conocerse. Tener tres filas en una misma tabla no convierte sus datos en registros del mismo periodo.
Los errores que me harían parar
Si un volumen termina en otra parcela o aparece una fecha inventada, corregiría la salida antes de utilizarla. El tiempo de revisar y corregir también cuenta. Quiero valorar el trabajo completo que requiere obtener una tabla fiable.
Después vendría la prueba
En una prueba registraría la herramienta, la configuración, la instrucción y la respuesta obtenida. Anotaría los errores y el tiempo de revisión. Después compararía ese trabajo con hacer la misma tarea sin IA, exigiendo un resultado igual de cuidado.
Estas tres anotaciones ayudan a definir el método. Para saber si compensa usarlo con más documentos, probaría registros variados: formatos irregulares, otras unidades y datos ausentes. Hasta hacer esa comparación, dejaría abierta la pregunta sobre el tiempo que puede ahorrar.
La pregunta anterior al primer prompt
Antes de buscar la instrucción perfecta, intentaría responder algo más sencillo: ¿cómo reconoceré que esta tarea está bien hecha? Si puedo señalar la entrada, la salida y los errores que no aceptaría, ya tengo una base para empezar.
¿Qué campo añadirías a este registro para tu tarea? ¿Y qué error haría que dejaras de confiar en la tabla? Esas dos preguntas ayudan a diseñar una prueba que se parezca al trabajo que quieres resolver.
Sigue con el ejemplo visual: qué cambia al comparar volúmenes por hectárea ↗
Sobre el ejemplo: las anotaciones son inventadas y la tabla es una referencia manual. Explico cómo plantearía la tarea; no presento resultados de una prueba con IA ni indicaciones para decidir el riego.